Memoria
Descriptiva
La propuesta se basa en la intención urbana de integrar la escala del edificio con su vecino inmediato, provocando una sensación de continuidad a escala peatonal. Por tal motivo se proyecta un muro sobre L.M. (aprox. 3,60 mts. sobre el frente) que se ensambla con la altura del edificio lindero, reconociendo así sus cualidades arquitectónicas. La composición se completa con una gran fachada verde sostenida mediante una estructura metálica exenta, que se vincula con el edificio, mediante una viga de hormigón que vuela sobre la línea municipal, ya que el edificio se retrasa 1,70mts, cumpliendo así la exigencia municipal por un eventual ensanchamiento de la calle 25 de Mayo.
La estructura metálica da soporte a dos macro esculturas (dos hormigas construidas en metal desplegado) que aportan cierta movilidad a la estática morfología general y además refuerzan la idea de convivencia entre las distintas artes plásticas a escala urbana.
Para arriostrar al muro y a la estructura metálica con el edificio se diseñaron además, dos pérgolas de material desplegado estructural que servirán de sostén a la vegetación que se implantarán sobre ellas, logrando de esta forma, no sólo la posibilidad del cuidado de la fachada, sino también ofrecer a la ciudad una mayor variedad de colores en los distintos módulos de la misma.
Acentuando la idea de proyectar un edificio ecológico envuelto en un manto natural, se prevé una cubierta verde.
Creemos que la propuesta confiere a la ciudad mejores condiciones ambientales, ya que devuelve en la cubierta, el verde que se le quita al terreno natural.
Entendemos que la cantidad de agua de lluvia absorbida por la vegetación, favorece las condiciones del drenaje natural, evitando excesos en los desagües pluviales.
Otro beneficio que presenta la fachada y cubierta verde, es la disminución de la contaminación acústica que se genera en una calle de alto tránsito.
Es de vital importancia los reflejos que propone el edificio, ya que en su fachada aparecen las clásicas balaustradas del Viejo Palacio Municipal y la imponente aguja de la Catedral.
En cuanto a los ordenadores urbanos, se pensó en un edificio que supere las especulaciones inmobiliarias. Esto se ve en el número de unidades propuestas, cuyas superficies superan ampliamente las exigidas por el Código. De igual manera se destinaron seis cocheras (2 por unidad) intentando colaborar con el grave problema que afecta a toda el área céntrica de San Isidro.