El terreno ubicado sobre un cul-de-sac, presenta límites con características diferentes y motivaron que la implantación de la vivienda dé respuestas particulares para cada uno de ellos.
Es así que la perspectiva que se plantea para el acceso, propone la continuación de la línea construida por los vecinos, cruzando a 90º el dormitorio principal ubicado sobre las cocheras. El mismo, diseñado como visera del conjunto, busca la vista del puente de piedra que cruza la laguna.
Sobre el jardín, al oeste, se ubicó el estar y una amplia galería con vistas a la arboleda de la reserva del barrio contigua al terreno. Se genera así un importante contrafrente, coronado por una viga de borde que enmarca la composición general.
A la simplicidad con la que se resolvió la estructura circulatoria en ambas plantas, se le suma la decidida intención de vincular la cocina con la galería y con el exterior, garantizando de esta forma un correcto funcionamiento.
La estructura resistente combina ladrillo portante y hormigón armado.
La vivienda así propuesta, mantiene una escala acorde con el barrio, del que se nutre siguiendo su esquema generador y las directrices que imponen su entorno inmediato.