Concurso Great Egyptian Museum
El Cairo, Egipto 2002
Memoria Descriptiva
Enfrentar a las pirámides de Egipto, uno de los complejos arquitectónicos de mayor valor cultural en la historia de la humanidad, con el nuevo Museo del Cairo, no sólo implica resolver un macro edificio donde se albergará gran parte de la cultura egipcia, sino que además define una postura arquitectónica de los autores sobre el tema, ya que antecedentes recientes en diversas ciudades del mundo se encuadran en un marco de referencia donde el diseño del Edificio-Museo como tal, adquirió un valor relevante, que por sí solo impulsa culturalmente a una región más allá de las obras expuestas en el mismo.
Creemos que particularmente éste no es el caso.
La propuesta expresa claramente la decisión de disminuir a su máxima expresión el carácter del edificio, convirtiéndolo en una caja semienterrada en la topografía existente, sin competir entonces, con el complejo formado por las pirámides y la esfinge.
De esta forma se busca mimetizar el edificio con su entorno, preservando la identidad de la zona.
La caja de varios niveles, emerge desde el desierto y crea en su interior un clima apacible donde las obras serán expuestas según dos recorridos posibles:
A. Por temas
B. Por cronología
Se propone entonces una trama interna cuyos circuitos se entrecruzan, y donde cada objeto expuesto puede remitirse a ambas coordenadas.
A modo de ejemplo y con plena conciencia de lograr este objetivo, las pirámides y la esfinge son sólo vistas desde el museo, cuando convergen en un mismo sitio el circuito de su tiempo con el de su tema.
Del mismo modo por ambos recorridos se puede acceder al punto desde donde se desciende al área de Tutankamón. En este caso, además, se crea un clima de búsqueda que añora su descubrimiento.
Creemos contribuir de esta manera a redefinir la función de un museo, cuyo verdadero valor está dado por las obras que alberga en su interior y por la pasividad con que enmarca la gran maravilla de las Pirámides de Giza.